Repsol produce en Tarragona un nuevo combustible marítimo que reduce sus emisiones en el mar

J.A.D.
24/01/2020

Con motivo de la entrada en vigor de la nueva norma de la Organización Marítima Internacional (IMO), que aboga por reducir las emisiones en el transporte marítimo, Repsol ha sacado al mercado un nuevo tipo de combustible marítimo, el VLSFO (Very Low Sulphur Fuel Oil).

Según apuntan fuentes de la compañía, “en 2019, todavía sin la restricción de azufre en vigor, casi 200.000 toneladas de este combustible han sido producidas en las refinerías de Tarragona, A Coruña y Lima. Ahora, con la aplicación de la IMO 2020, esperamos producir entre 60.000 y 100.000 toneladas al mes en nuestras refinerías de España y Perú, un volumen que variará en función de la coyuntura del mercado», y que el negocio de Refino pone a disposición del área de Trading para su comercialización”.

Este nuevo combustible ya se comercializa en los puertos de Algeciras, Barcelona, Valencia, A Coruña, Lima y Singapur, a los que se sumará Ferrol.

La reducción de emisiones en el transporte marítimo se traduce también en combustibles más eficientes.

Repsol ya ha vendido hasta la fecha cerca de 150.000 toneladas de VLSFO en España, donde realiza suministros de bunker en los puertos de Algeciras, Barcelona y Valencia, habitualmente por medio de gabarra. También trabaja para abastecer VLSFO a través de tubería en Ferrol y A Coruña, y en la logística para ofrecer este suministro con camiones cisterna y ampliar así su distribución.

La norma del IMO limitará, de forma efectiva desde primeros de este año, el contenido máximo de azufre de los combustibles marinos en aguas internacionales al 0,5 %, frente al 3,5 % actual. Y no es baladí: el 80 % de las mercancías se trasladan, hoy por hoy, en barcos. José Correa, director de Crudos y Productos Pesados de Repsol, ha declarado al respecto que “Repsol apoya todas las medidas que permitan mejorar la sostenibilidad del transporte marítimo y la estrategia seguida con esta normativa, apostando por una gama de fueles marinos con menores emisiones de óxidos de azufre (SOx), que se encuadra en nuestro compromiso recién anunciado de ser una compañía con cero emisiones netas en 2050”.

Por otro lado, Repsol mantendrá el actual combustible en transporte marítimo, el HSFO (High Sulphur Fuel Oil), fueloil con alto porcentaje de azufre, pero solo en un pequeña parte. “Los armadores pueden optar por la instalación en sus buques de sistemas depuradores que eliminan las emisiones de SOx [óxido de azufre] para seguir utilizando este tipo de combustible, aunque se trata de una solución costosa y la disponibilidad de estos dispositivos es limitada”, avisan desde Repsol.

Así, la caída (drástica) de la demanda de HSFO ha producido, según Repsol, “que su precio en el mercado se vea muy reducido, así como el de los crudos que dan lugar a este producto (crudos pesados y medios con alto azufre). Por otra parte, el incremento de la demanda de gasoil marino provocará un aumento del precio de los gasóleos en el mercado”.

¿La solución? Además del VLSFO, aumentará el gasoil marino, el MGO, un destilado producido por Repsol que se ajusta a la nueva normativa como alternativa al VLSFO. De ahí la importancia de la innovación. Según Juan Carlos Ramírez, director de Programación, Logística y Venta a Operadores de Refino, la compañía española ha invertido en los últimos años más de 4.000 millones de euros solo en modernizar las refinerías de Cartagena y Bilbao. “Es una de las energéticas europeas mejor preparadas para beneficiarse de esta coyuntura y maximizar la captura de márgenes”, asegura.