Los talleres científicos de la Noche Europea de la Investigación atraen a más de 2.500 personas en Tarragona

B.Q.
3/10/2022

Las charlas divulgativas en Reus y la ruta científica sobre Antoni de Martí y Franquès completan un fin de semana dedicado a la divulgación de la ciencia

La feria de talleres científicos de la Noche Europea de la Investigación llenó la plaza Corsini de Tarragona hasta los topes durante las casi cinco horas que duró la actividad. Más de 2.500 personas pasearon por la cuarentena de propuestas que investigadoras e investigadores de la URV y de los institutos de investigación prepararon con el objetivo de acercar la ciencia a las familias que asistieron. Ésta es la actividad central de la Noche de la Investigación, que se celebra por quinto año consecutivo y que ya se ha convertido en un referente de la divulgación científica en la ciudad y este año ha batido todos los récords, tanto de asistencia y como propuestas de talleres.

Aparte de esta actividad, durante toda la semana anterior se realizaron talleres en institutos y centros de secundaria de toda la demarcación; el sábado se agotaron las plazas para participar en la ruta científica sobre Antoni de Martí y Franquès y más de 50 personas asistieron a la sesión de microcharlas divulgativas en Reus.

Con el lema “Investigación por el cambio”, los talleres de la plaza Corsini ofrecían propuestas para explicar de forma divulgativa conceptos relacionados con la ciencia desde casi todas las disciplinas: química, arqueología, medio ambiente, salud, arte, bioquímica, ingeniería, psicología , historia, nutrición, comunicación o arquitectura. Las investigadoras e investigadores habían preparado talleres breves y muy interactivos que atrajeron la atención de cientos de niñas y niños, que paseaban por los distintos talleres en una oportunidad única para establecer contacto directo con la comunidad investigadora a través de estas actividades lúdicas.

Descubrir a qué animales pertenecen huesos encontrados en yacimientos arqueológicos, saber qué plantas ayudan a mantener la biodiversidad de los espacios urbanos, descubrir obras de arte medieval, aprender los beneficios que comer insectos puede suponer para el organismo y el planeta o saber identificar y diferenciar los microplásticos fueron algunas de las propuestas que captaron la atención del público.