B.Q.
16/01/2025

La investigación forma parte del proyecto divulgativo «Castells de ciencia», impulsado por la URV con el apoyo de Repsol
El aumento de las temperaturas y los episodios de calor extrema pueden afectar de forma significativa a la práctica castellera. Esta es la cuestión que aborda el nuevo tema del proyecto Castells de ciencia, impulsado por la Unidad de Comunicación y Divulgación de la Ciencia de la Universitat Rovira i Virgili (URV) con el apoyo de Repsol.
La iniciativa analiza la relación entre el mundo casteller y distintas disciplinas científicas a través de un artículo divulgativo, un cartel ilustrado y un vídeo animado que explica el fenómeno de la isla de calor urbana. El artículo, titulado Retos del hecho casteller ante el cambio climático, señala que el aumento de la temperatura atribuida a la actividad humana incrementa la probabilidad de que episodios de calor intenso coincidan con actuaciones castelleras.
El contenido se basa en un estudio del Departamento de Geografía de la URV, desarrollado en el marco de la Cátedra URV para el Estudio del Hecho Casteller, que analiza datos meteorológicos del periodo 1951–2023. Los resultados confirman una tendencia sostenida de aumento de las temperaturas durante las actuaciones de verano, con incrementos de entre 0,3 y 0,4 grados por década en municipios como Valls, Tarragona o Vilafranca del Penedès, así como un aumento de los episodios con índices de calor elevados.
Para disponer de datos de primera mano, el equipo investigador instaló sensores de temperatura y humedad en diversas plazas castelleras durante los años 2024 y 2025. Las mediciones indican que en la mayoría de las actuaciones se superan los 30 grados, con diferencias significativas entre zonas al sol y a la sombra, y temperaturas más elevadas en las plazas urbanas que en el entorno rural cercano, un efecto atribuible a la isla de calor urbana.
El estudio incorpora también la percepción de 109 castelleras y castellers de 10 colles, recogida a través de talleres participativos. Según estas aportaciones, el rango óptimo de temperatura para la práctica se sitúa entre los 18 y los 25 grados, mientras que los 35 grados se consideran un umbral extremo para garantizar la seguridad.
A partir del conjunto de datos recogidos, los investigadores proponen medidas de adaptación relacionadas con los horarios, la duración de las actuaciones, los espacios, la hidratación, la vestimenta y la dotación sanitaria, con acciones como la generación de zonas de sombra, la garantía de agua fresca o el ajuste de horarios y duraciones.
Castells de ciencia es un proyecto de divulgación científica de la URV que conecta la investigación universitaria con el hecho casteller, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. El proyecto cuenta con el apoyo de Repsol desde sus inicios y nació en 2022 con el objetivo de divulgar los castells desde múltiples disciplinas científicas.







