B.Q.
3/9/2025

El cracker de Tarragona, pieza clave para la autonomía estratégica y la transición hacia una química más limpia
Dow ha presentado en España su nuevo Informe Público bajo el lema “Esenciales y estratégicos”, un documento que subraya la contribución de la compañía al progreso económico, social y medioambiental. El informe recoge los hitos de 2024 y define la hoja de ruta hacia una industria más innovadora, descarbonizada y circular.
“El futuro de la química pasa por ser competitivos hoy. Solo así podremos alcanzar la neutralidad climática y la circularidad”, señaló Antonio Logroño, director general de Dow en España y Portugal, durante la presentación.
La multinacional está presente en más del 95% de los productos cotidianos, desde dispositivos médicos y envases alimentarios hasta componentes para energías renovables y automóviles, lo que la convierte en un actor clave para el bienestar social y la autonomía industrial.
A pesar de un 2024 marcado por los elevados costes energéticos y la incertidumbre económica, Dow Chemical Ibérica cerró el ejercicio con una facturación de 1.271 millones de euros, mantuvo niveles estables de producción e incluso alcanzó récords en algunas plantas. Además, obtuvo el nivel Platino en el Health Culture Index, un reconocimiento interno que distingue a los complejos industriales más comprometidos con la seguridad y la salud laboral.
La inversión en España superó los 30 millones de dólares durante 2024, elevando a más de 260 millones la cifra acumulada en los últimos cinco años. Los proyectos se han centrado en eficiencia energética, fiabilidad de las instalaciones, innovación y expansión productiva, con especial protagonismo del Complejo Industrial de Tarragona.
En este enclave estratégico se encuentra el cracker de etileno, una de las tres plantas de este tipo en España y pieza fundamental de la química moderna. “Contar con un cracker en el país refuerza nuestra autonomía estratégica y reduce la dependencia exterior”, destacó Ignasi Cañagueral, director del complejo.
Para avanzar en la descarbonización, Dow ha diseñado una estrategia a varias décadas que incluye tecnologías como la captura y almacenamiento de carbono (CCS) y el uso de hidrógeno de bajas emisiones. El objetivo es impulsar un clúster químico más sostenible y resiliente en Tarragona.
El informe también hace eco de los desafíos que afronta la química europea: pérdida de competitividad frente a otras regiones, costes energéticos al alza y sobrecapacidad global. Ante ello, Dow reclama un marco regulatorio más ágil y políticas que reconozcan el papel estratégico de la industria intensiva en energía.







